Si al comienzo de este blog comenté la aventura de viajar en metro, hoy, meses después reivindico su uso. Puede que este a rebosar, sea sucio, la escalera mecánica este estropeada 10 de cada 9 veces… pero sin duda es el mejor método para moverse por Madrid. Ayer me quede a dormir fuera de casa, en un pueblo que con tráfico normal tardo 20 minutos en llegar de aparcamiento a aparcamiento. No es el caso si haces ese mismo trayecto entre las 8 y las 10am.Empiezas el trayecto bien, hasta llegar a la primera incorporación de autopista o rotonda. A partir de ahí mejor tomarlo con humor, buena música y cotillear a los conductores de al lado, si no terminarás amargándote desde muy pronto. Bueno, visto así, no parece tan malo, y en verdad, no lo es. No es esta la razón por la que reivindico el uso del subterráneo. Lo hago porque después de tardar 45 minutos el trayecto de 20, ¡te esperan otros 20 minutos para conseguir aparcar! Claro que esto no es de extrañar viendo la cantidad de coches en circulación, pero al menos para mí, no hay nada mas desesperante que dar vueltas y vueltas y no encontrar nada. Al principio pruebas suerte lo más cerca posible, pero al final la desesperación te hace aparcar tan lejos que tienes que recurrir al metro para ir al trabajo.
Resumiendo, resultado de hoy: Levantarme 1 hora antes, llegar 20 minutos tarde al trabajo, y tener que volver luego a por el coche para aparcarlo bien si no quiero tener una alegre notita de algún municipal. Jamás pensé que lo diría pero: ¡Viva MetrMadrid!
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miércoles, 29 de abril de 2009
lunes, 27 de abril de 2009
Cuando las Leyes de Murphy se cumplen
Hay veces en las que el plan perfecto se convierte en un desastre rotundo. Este finde ha sido una de esas veces.El jueves pasado, recibí un mail avisándome del 50% en vuelos adquiridos con la Iberia Plus. Mirando varias combinaciones encontré la perfecta: Sábado, llegada a Valencia a las 09.40 y vuelta Domingo a las 23.30 en Madrid por 24€, y todos mis puntos de la Iberia Plus. Sábado turismo en Valencia con mis padres que están por allí, y domingo playuki.Me gustan los planes así, inesperados, y sobre todo hacia mas que felices a mis padres. Demasiado bonito para ser real.
Sábado 7.15am. Me levanto, ducho y despido de mis compañeras de piso, borrachas, de after en el salón con sus amigos. Cojo el coche y para las 8.00 am estoy entrando por la puerta del aeropuerto. Me dirijo al control, llamando a mis padres para que vayan camino a Valencia, ya que ellos estaban en Benidorm. Un grupo del inmerso hace que tarde 15 minutos en el control de seguridad. Llego justo para el embarque a la puerta H8. Son las 8.20am. Hago la cola para entrar, recordando viejos tiempos de cómo cada semana hacia eso para viajar a Helsinki. Papel de check in online en mi mano, dni en la otra… ¿¿Qué??¿¿DNI?? ¿¿DONDE ESTA MI DNI?? Mi turno para pasar al avión y en mi cartera NO esta el DNI. Un nerviosismo me invade y miro como loco en la bolsa que tenía todo: itouch, cámara, chicles… pero ni rastro del DNI.
Mi cara de tonto es increíble. Son las 8.25am. el embarque cierra a las 8.30am. Me quedo llorando de la impotencia esos 5 minutos, sentando frente a la puerta H8. Mil ideas pasan por mi cabeza, pero ninguna se queda. Solo una sensación de sentirme la persona más tonta del mundo.
Llamo a mis padres y ni recuerdo que les digo, en mi cabeza todo iba deprisa y nada se quedaba.
Quería pegarme contra una pared hasta aplastarme el cráneo, por tonto. Pero me conforme con buscar mi coche en el parking de la t4. Planta 2, no está. Planta 1, no está. Planta 0, la ultima que me quedaba por mirar: ahí está.Volviendo a casa, por mi cabeza siguen pasando mil ideas:¿ si me voy de seguido a Valencia en coche? ¿Si me voy a Bilbao? ¿Si compro un nuevo gps que funcione? Pero la cena y posteriores copas ganaban y el haber dormido solo 2 horas me impedía estar mucho al volante. Asi que renegué y volvi a casa.
Fue entonces cuando la ley de Murphy de, cuando algo va mal, seguro que puede ir a peor se me demostró en toda regla.Aparco el coche, me dirijo al portal y.. NO TENGO LLAVES DE CASA! Tras 20 minutos de timbrazos, llamadas de teléfono a mis dos compañeras en el piso… la poca pizca de suerte de la mañana saltó cuando una de mis compañeras por fin me abrió el piso.
Me voy directo a mi cuarto y a la cama. Decididamente no es mi día. Si ya lo dice Juan Rivas, que cuando todo va mal… beber para olvidar! Menos mal que robé esas botellitas del mini bar de Finlandia….
Sábado 7.15am. Me levanto, ducho y despido de mis compañeras de piso, borrachas, de after en el salón con sus amigos. Cojo el coche y para las 8.00 am estoy entrando por la puerta del aeropuerto. Me dirijo al control, llamando a mis padres para que vayan camino a Valencia, ya que ellos estaban en Benidorm. Un grupo del inmerso hace que tarde 15 minutos en el control de seguridad. Llego justo para el embarque a la puerta H8. Son las 8.20am. Hago la cola para entrar, recordando viejos tiempos de cómo cada semana hacia eso para viajar a Helsinki. Papel de check in online en mi mano, dni en la otra… ¿¿Qué??¿¿DNI?? ¿¿DONDE ESTA MI DNI?? Mi turno para pasar al avión y en mi cartera NO esta el DNI. Un nerviosismo me invade y miro como loco en la bolsa que tenía todo: itouch, cámara, chicles… pero ni rastro del DNI.
Mi cara de tonto es increíble. Son las 8.25am. el embarque cierra a las 8.30am. Me quedo llorando de la impotencia esos 5 minutos, sentando frente a la puerta H8. Mil ideas pasan por mi cabeza, pero ninguna se queda. Solo una sensación de sentirme la persona más tonta del mundo.
Llamo a mis padres y ni recuerdo que les digo, en mi cabeza todo iba deprisa y nada se quedaba.
Quería pegarme contra una pared hasta aplastarme el cráneo, por tonto. Pero me conforme con buscar mi coche en el parking de la t4. Planta 2, no está. Planta 1, no está. Planta 0, la ultima que me quedaba por mirar: ahí está.Volviendo a casa, por mi cabeza siguen pasando mil ideas:¿ si me voy de seguido a Valencia en coche? ¿Si me voy a Bilbao? ¿Si compro un nuevo gps que funcione? Pero la cena y posteriores copas ganaban y el haber dormido solo 2 horas me impedía estar mucho al volante. Asi que renegué y volvi a casa.
Fue entonces cuando la ley de Murphy de, cuando algo va mal, seguro que puede ir a peor se me demostró en toda regla.Aparco el coche, me dirijo al portal y.. NO TENGO LLAVES DE CASA! Tras 20 minutos de timbrazos, llamadas de teléfono a mis dos compañeras en el piso… la poca pizca de suerte de la mañana saltó cuando una de mis compañeras por fin me abrió el piso.
Me voy directo a mi cuarto y a la cama. Decididamente no es mi día. Si ya lo dice Juan Rivas, que cuando todo va mal… beber para olvidar! Menos mal que robé esas botellitas del mini bar de Finlandia….
martes, 28 de octubre de 2008
Sobrevivir bajo tierra
Todas las mañanas, cualquier habitante de una gran ciudad tiene un reto. No, no me refiero a conseguir moverse de posicion horizontal, que ya lo es bastante, hablo del metro.
Son varias las hazañas que supone un viaje en metro, desde conocer los miles de transbordos que uno tiene que hacer para algo que andando tardaria 15 minutos, hasta conseguir que una de las jodidas maquinas consiga leer tu tarjeta de credito porque no quieres que devuelva el cambio de 20€ en monedas de 50cents. Sin embargo solo me centrare en la experiencia de una mañana cualquiera para un currante.
Todo empieza tarde. Porque es como llegas al curro, tarde. Bajas las escaleras mecanicas a trompicones porque oyes el tren llegar y pasas de estar 3 minutos como un tonto esperando en la estacion. Sin caerte, de milagro, llegas al anden. El tren que oias era el de la otra direccion. Te quedas como un tonto 3 minutos en el anden y encima sudando. No hemos hecho nada mas que empezar.
La gente va llegando. Tu sabes en que sitio estrategico ponerte para que luego el tren te deje justo en la puerta de acceso para el siguiente transbordo. Lo malo que el resto de la peña tambien lo sabe y se pegan a ti. Se acerca el tren, y con el los empujones. Tranquilidad, en tu ipod suena eso que llevas tarareando desde que te has levantado.
Se abren las puertas del tren. Nadie sale. Tomas aire fuerte e intentas buscar un hueco, los dias que hay suerte consigues hasta un sitio donde agarrarte. Una parada, otra, otra. la musica suena, el calor es insoportable, y si, sigues llegando tarde.
Misteriosamente todo el mundo parece hacer tu mismo transbordo porque todos salen en bloque contigo. Apelotonamiento en las escaleras mecanicas. Mas empujones.
Oyes el tren, y esta vez sí es tu tren. Corres e intentas buscar un vagon donde exista al menos una minima posibilidad de meterte. Lo encuentras segun suena el pitido de "cerrando puertas". El amor se respira en el vagon, todos nos achuchamos como hermanos.
Y por fin lo que parecia imposible, sucede. La Voz anuncia tu parada final. Intentas como puedes moverte para posicionarte para salir, y es entonces, cuando claramente vas a salir cuando la señora de turno (la misma que a pesar de que el vagon vaya petado se las apaña para sacar su libro de 1800 hojas y ponerse a leer metiendote las hojas por el ojo) te arranca un hombro para decirte "¿vas a salir?" y tu como... "obviamente señora, ¿no lo ve?" pero te limitas a decir un "si". Da igual, la señora va a su rollo y empieza a empujarte para salir a toda costa.
Sales, despues de la señora tocapelotas claro, y tras esperar la rutinara cola de las escaleras por fin eres libre. Solo te quedan 9 horas delante de un ordenador por delante.
¿a que da gusto empezar el dia asi? Para que luego digan que un currante no tiene emociones fuertes cada mañana

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